Indiferencia

Llueve.

Me escondo en un abrigo mientras miro al cielo. Sé que no tengo nada para taparme la cabeza. Las paredes de la ciudad se llenan de gente que, como yo, deciden ir al resguardo de pequeñas cornisas que paran el agua. El suelo se vuelve vivo al mojarse. El ritmo de la ciudad cesa ante el sonido de flechas de agua contra el pavimento. Abandono la seguridad de los edificios. Me expongo al cielo y a su endecha de lágrimas. Empapo cien euros de abrigo con miradas de extraños que creen que he perdido la razón. Sonrío con el pelo pegado a mi cara.

Se hace tarde, y me da igual.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.